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Vacunas para la escuela, un asunto importante

By February 27, 2020 No Comments
Por: Iris Cardona, MD Infectóloga Pediátrica

La ropa nueva para la escuela, los zapatos, las meriendas y los artículos escolares son muy importantes cuando el regreso a clases se acerca y a muchos les quita el sueño. Sin embargo, una de las cosas más importantes que los padres deben resolver previo al regreso a la escuela es asegurarse de que sus hijos tengan las vacunas recomendadas de acuerdo a su edad. Nuestros niños no pueden ir a la escuela si su registro de vacunación no cumple con los requisitos establecidos.

Las vacunas son la manera más segura y económica de prevenir las enfermedades, las discapacidades y la muerte. Los pediatras recomendamos especialmente a los padres que se aseguren de que sus hijos estén vacunados contra enfermedades peligrosas y siempre es mejor prevenir una enfermedad que tener que tratarla o vivir con las consecuencias de padecerla.

Las vacunas nos protegen de la enfermedad de dos maneras. En primer lugar, la administración de la vacuna directamente imparte inmunidad a los individuos vacunados. Pero hay un segundo mecanismo de protección, la inmunidad de contacto o comunitaria; el fenómeno por el cual si suficientes personas en una comunidad son vacunadas, evitamos brotes y epidemias de estas enfermedades infecciosas.

Cada año, el Departamento de Salud de Puerto Rico en armonía con las recomendaciones del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) revisa minuciosamente las vacunas que tienen que tener nuestros estudiantes. Los aspectos de la vacunación a los menores de edad los rige la Ley 25 del 23 de septiembre de 1983. El propósito de esta ley es uniformar los requisitos de vacunación en las escuelas públicas y privadas a todos los niveles escolares. El Departamento de Salud es quien hace la determinación de las enfermedades contra las cuales los niños requieren ser vacunados y tiene que publicar cada año las enfermedades contra las cuales los estudiantes deben ser inmunizados. Esto se hace como una medida de Salud Pública con el propósito de mantener a los estudiantes fuera del alcance de enfermedades contagiosas y peligrosas.

La base de esta regulación está fundamentada en los principios éticos de proteger a los individuos y la sociedad de enfermedades que pueden evitarse, considerando que las vacunas son seguras y rigurosamente estudiadas y; en el principio de justicia de proteger a todos los individuos de la sociedad, incluso a aquellos que no pueden ser vacunados por su condición médica.

Recordemos que la vacunación no sea vista como un asunto individual. Es un asunto médico muy particular, porque afecta a otros. Si un estudiante se enferma con una enfermedad contagiosa y prevenible con vacunas, puede propagarla a otros. Y entonces ya no es un problema individual sino que toda la comunidad puede ser afectada. No solo se trata de un individuo o de su familia, se trata de todo el mundo a nuestro alrededor, en la casa, en la escuela y en todo Puerto Rico.

La importancia de la vacunación está fuera de toda duda. Y en Puerto Rico los padres lo tienen claro.  Desde la firma de la Ley #25 de Inmunización, la reducción de las enfermedades prevenibles por vacunas en la población escolar ha sido considerablemente significativa por que la mayoría de los padres cumple con la ley y protege a sus hijos.

Cuando adoptamos los requisitos de vacunas para la escuela, tenemos a más niños vacunados.  Cuando tenemos más niños vacunados, podemos garantizarles un futuro saludable y libre de estas enfermedades. Si como padre tiene alguna duda, hable con su pediatra.

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